REFLEXIÓN PARA LA APLICACIÓN DEL EJERCICIO DOCENTE

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REFLEXIÓN PARA LA APLICACIÓN DEL EJERCICIO DOCENTE

Jaime Castellanos Fonseca

Educador de la UPS-Sede Quito-Campus Sur

Quito D.M., julio 31 de 2016

Introducción

El hermano cristiano de la Salle del Instituto Fernández Salvador más conocido como el Hermano Gabriel, me interrogó, cuando estudiante de escuela, si conocía sobre el significado de la vida. Al no responderle, me dijo: No te olvides de lo que te voy a enseñar, manifestó y añadió: “Vida es un deber que cumplir, un dolor que sufrir y un bien que hacer al prójimo”. Para mí, este diálogo influyó sobre manera en mi existencia. Esta definición de vida se la puede aplicar en los diferentes estados del ser humano: como hijo, hermano, esposo, padre, educador, etc., vivir cumpliendo tu deber y por cumplir tu deber debes sufrir un dolor y como consecuencia de ello haces un bien al prójimo.

Eso es la ética, “Saber Vivir”. La moral, se resume en cómo cumples tu deber (regular, bueno, satisfactorio o excelente) y de eso te juzga la conciencia (la moral); mas, del resultado de tu vida lo juzgará la ética en cuanto a las normas que rigen la vida en sociedad. De ahí se desprende y comprende sobre el sentido ético que “es la representación de la existencia humana en cuanto es vivida en clave de responsabilidad y de compromiso” (Ética en la actualidad. 2012)[1]y sobre el sentido de la moral que “expresa la peculiaridad normativa de la conciencia y la estructura de la realidad en cuanto deber ser” (Ética en la actualidad. 2012)[2].

El ser humano es un ser social, y para saber vivir en sociedad necesita de normas de conducta que regulen su vida y sus acciones, de tal manera, que no afecten a sus semejantes. La ética tiene este fin, regular las acciones del ser humano en la sociedad a través de las leyes. Por otra parte, la moral rige la conciencia de cada una de las personas en cuanto a lo bueno y lo malo de sus acciones.

El ser humano debe Saber Vivir y obrar el bien, independientemente de cualquier sistema económico que se aplique en un país o nación. Vivir moralmente o éticamente depende de la corriente de pensamiento, de la religión que se practica, de los principios de cada persona, de la cultura, entre otros aspectos. Ahora bien, todo ser humano tiene impreso en su corazón una ley natural que actúa como principios básicos de comportamiento, por ejemplo: respetar la vida y los bienes ajenos, decir la verdad, etc.

No se debe olvidar que donde quiera que la persona se encuentre debe saber vivir, sabiendo que la vida es “Un deber que cumplir, un dolor que sufrir y un bien que hacer al prójimo.

Desarrollo

¿Por qué se trata de la ética y la moral? Sencillamente, porque tiene una estrecha relación con la práctica docente en la universidad. El docente es un ser humano (educador) que trabaja con otros seres humanos (educandos) y el compromiso que adquiere en esta labor no solamente es profesional, por un sueldo mensual, sino por vivir honesta e íntegramente el proceso de enseñanza-aprendizaje que se desarrolla en las aulas universitarias. Dicho proceso requiere de la práctica de la ética y la moral, que se desarrollan desde la familia hasta las experiencias personales, es decir, afectos, creencias y hábitos que influyen en el comportamiento de cada persona conforme la escala de valores aprehendida y guardada en la mente y en el corazón espiritual.

Características de los valores

De acuerdo al texto “La dimensión personal de la eticidad” (UPS, 2012)[3], los valores tienen las siguientes características:

– Son cualidades objetivas y reales de las personas, hechos o cosas.

– Requieren necesariamente de un depositario.

– Tienen ordenación jerárquica.

Ahora bien, un valor en cuanto a la jerarquía que se enseña en la mayoría de los hogares ecuatorianos es el afecto y amor a Dios, este hecho real influye en la vida personal y permite actuar de una manera que busca agradar al Ser Supremo dueño de la vida.

Este hecho, de la existencia de un Ser Supremo está en el corazón (depositario) y permite mantener una relación de crecimiento en el espíritu, a través de los hábitos cristianos católicos que desarrollan el bien común.

Así, el comportamiento cotidiano, se expresa por el afecto, la creencia y el hábito desarrollado en el amor a Dios, sembrado en el corazón como un valor religioso y moral, que se expresa a su vez en el bien que se debe realizar tanto a nivel personal como comunitario.

Los afectos, las creencias y los hábitos adquiridos en el entorno de cada uno de nosotros, se verá reflejado en la vida universitaria, en la interacción diaria con los/las estudiantes, quienes serán los jueces de nuestra labor académica.

La aplicación del ejercicio docente en la Universidad Politécnica Salesiana

El docente que ingresa a trabajar en la Universidad Politécnica Salesiana (UPS), debe conocer la vida de Don Bosco y su Sistema Preventivo “como la expresión del alma educativa y pastoral de Don Bosco” (Domenech, 2008)[4], con el fin de identificarse con los salesianos y comprender la labor educativa desde el enfoque de Don Bosco.

Además, el docente debe convencerse que es educador y no solamente facilitador de contenidos propuestos en los planes analíticos. El educador trasciende los contenidos y forma íntegramente al educando, con un “Espíritu crítico, cuestionando permanentemente su realidad, buscando alternativas  y soluciones a los problemas que enfrenta, considerando el aporte que su profesión debe proporcionar al mejoramiento en la calidad de vida de los ciudadanos”. (Ética y educación, 2012)[5]

El educador salesiano debe promover al estudiante con un rigor científico acorde a las necesidades actuales de la profesión y de la sociedad, mas no por cumplir una nota o promedio, para mantener cierto porcentaje solicitado. Por lo tanto, el educador debe proporcionar estrategias pedagógicas y didácticas, ser creativo para que el educando sea promovido al siguiente nivel con rigor científico y con un puntaje que supere al requerido; de esta manera, “El profesor debe ser consciente de las consecuencias de sus acciones, así como del rol que le  toca cumplir como agente moral en el proceso educativo.” (Ética y educación, 2012)[6]

Urgencia de aplicar el sistema preventivo de Don Bosco

A lo largo de la historia, la educación moral ha pasado por diversos periodos: 

Una época de fuerte influencia religiosa hacia los siglos XVIII y XIX cuando nace la escuela masiva moderna (Escuelas jesuitas); luego, como no podía ser de otra manera, aparece una fuerte reacción de la tradición laica para instaurar los valores propios de la formación de los estados nacionales (s.XIX). Por su parte, la Escuela Nueva (inicios del s. XX) cuestionó seriamente el disciplinamiento normalista de la escuela tradicional y quiso abrir la escuela a la vida y a la sociedad. De esta manera, el siglo recién pasado, particularmente en nuestra América Latina, vio sucederse variadas concepciones educativas y visiones políticas que, confrontadas, proponían, su propio sistema escolar. Cada época tiene su desafío y ha pretendido dar su solución. (Ética y educación, 2012)[7]

Por lo antes mencionado, se puede manifestar que hoy no es la excepción, por lo que urge aplicar o vivenciar el sistema preventivo de Don Bosco, que no es otra cosa que “un estilo de vida o de actuar, no se trata, pues, de entender un sistema de ideas, sino de entrar en contacto con una vocación pedagógica, con una experiencia vital y de fe, por tanto, hay que buscarla en la praxis y en el quehacer diario”. El sistema de Don Bosco descansa por entero en “la razón, en la religión y en el amor”. (Domenech, 2008)[8]

En la razón, está el estudio y preparación profesional, el deber y responsabili­dad, la buena educación, el trabajo y la profesionalidad, la mo­deración y la sociabilidad.

En la religión, está la moralidad y la conciencia, la fe y la apertura a la trascen­dencia, la práctica y el com­promiso en la comunidad eclesial.

Y por último en el amor está, la cercanía grata y compartida, el afecto demostrado sensi­blemente a través de gestos comprensibles, la confianza y la relación educativa positiva, concretan el principio metodológico de la amabilidad, que es la traducción pedagógica de la caridad cristiana que acompaña, anima y sostiene la realización de los otros dos principios.  (Domenech, 2008)[9]

Maestros con VOCACIÓN para enseñar a aprender a las los estudiantes universitarios, ahí está el problema con el sistema preventivo. Tener la vocación de educadores es lo que marca la diferencia.

Conclusión:

El comportamiento ético del docente universitario de la UPS en su actividad profesional, depende de su VOCACIÓN DE EDUCADOR, que de una u otra manera debe y tiene que identificarse con la espiritualidad salesiana, conociendo a su patrono y experimentando el sistema preventivo salesiano y llevarlo en la vida profesional.

Además, es necesario que el docente salesiano en la universidad, se convenza de que es educador y no solamente facilitador de contenidos propuestos en los planes analíticos. El educador trasciende los contenidos y forma íntegramente al educando.

Es inherente al educador el proporcionar estrategias pedagógicas y didácticas, ser creativo para promover al estudiante con un rigor científico y con un puntaje que supere al requerido.

Necesariamente interviene en toda praxis profesional la ética y la moral, que a la final juzgarán los hechos y comportamientos de los educadores.

La vida tiene que vivírsela intensamente, sabiendo que vida es un deber que cumplir, un dolor que sufrir y un bien que hacer al prójimo.

En definitiva, “la labor educativa es cuestión del corazón” Don Bosco.

REFERENCIAS:

Horizontes de la ética en la actualidad. 2012. UPS-UNADEVI-CDHU.

La dimensión personal de la eticidad. 2012. UPS-UNADEVI-CDHU.

Ética y educación. 2012. UPS-UNADEVI-CDHU.

Domenech, A. 2008. Don Bosco, Educador: El sistema preventivo. Recuperado 21/07/2016, disponible https://juanbosco.wordpress.com/

[1] Horizontes de la ética en la actualidad. 2012. UPS-UNADEVI-CDHU.

[2] Horizontes de la ética en la actualidad. 2012. UPS-UNADEVI-CDHU.

[3]   La dimensión personal de la eticidad. 2012. UPS-UNADEVI-CDHU.

[4] Domenech, A. 2008. Don Bosco, Educador: El sistema preventivo. Recuperado 21/07/2016, disponible https://juanbosco.wordpress.com/

[5] Ética y educación. 2012. UPS-UNADEVI-CDHU.

[6] Ética y educación. 2012. UPS-UNADEVI-CDHU.

[7] Ética y educación. 2012. UPS-UNADEVI-CDHU.

[8] Domenech, A. 2008. Don Bosco, Educador: El sistema preventivo. Recuperado 21/07/2016, disponible https://juanbosco.wordpress.com/

[9] Domenech, A. 2008. Don Bosco, Educador: El sistema preventivo. Recuperado 21/07/2016, disponible https://juanbosco.wordpress.com/

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